sábado, 22 de noviembre de 2014

Extraído de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda.

Poema XVIII:

Aquí te amo. 
En los oscuros pinos se desenreda el viento. 
Fosforece la luna sobre las aguas errantes. 
Andan días iguales persiguiéndose. 
Se desciñe la niebla en danzantes figuras. 
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso. 
A veces una vela. Altas, altas estrellas. 
O la cruz negra de un barco. 
Solo. 
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda. 
Suena, resuena el mar lejano. 
Este es un puerto. 
Aquí te amo. 
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte. 
Te estoy amando aún entre estas frías cosas. 
A veces van mis besos en esos barcos graves, 
que corren por el mar hacia donde no llegan. 
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas. 
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde. 
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta. 
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante. 
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos. 
Pero la noche llega y comienza a cantarme. 
La luna hace girar su rodaje de sueño. 
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes. 
Y como yo te amo, los pinos en el viento, 
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

Absurdo.

Correr y correr sin encontrar una esquina
Buscando lo que no es capaz de verse a simple vista
Buscando lo invisible
Corriendo en círculos en una monotonía
Buscando esta vez un motivo para dejar la guardia
Para dejar de correr
No lo hay

Hay cosas absurdas
Personas absurdas
Decisiones absurdas
Miles de lágrimas absurdas

Tanto así como buscar un resultado a todo
Tanto así como para buscarle respuesta a todo
Tanto así como fastidiarse de este verso
Tanto así como para no saber de qué se trata esto

Hay cosas que riman
Hay cosas que miran
Hay cosas que acaban
Hay cosas que engañan

Encuentro como detenerme en este verso
Y estás tú, acabando sin rima
Tú, tan sonriente en este día.